WhatsApp, Telegram, Signal, Olvid: ¿Qué aplicación de mensajería elegir?
Cultura tecnológica
¿Y qué protecciones ofrecen?
Por su carácter especialmente sensible, las aplicaciones de mensajería instantánea concentran gran parte de nuestra vida personal e incluso profesional. ¿Cómo garantizan estas soluciones la confidencialidad de nuestras comunicaciones? A continuación se presentan algunos elementos de comparación.
El éxito de las aplicaciones de mensajería instantánea
Martes 25 de octubre de 2022. Hacia las 8:45, una caída masiva de WhatsApp afectó durante algo más de dos horas a varios países, incluida España. Esta interrupción del servicio, que, aunque no era la primera, tuvo una gran repercusión mediática, nos ha recordado lo mucho que dependemos de las herramientas de mensajería.
A través de una aplicación de mensajería instantánea transitan numerosos datos relativos a nuestra vida privada y profesional (por ejemplo, cuando se forman grupos entre compañeros). Una facilidad de uso que explica el éxito de este tipo de solución.
Propiedad del grupo Meta (antes Facebook), WhatsApp ha superado la cifra de dos mil millones de usuarios diarios. Su competidor directo, Telegram, afirma tener más de 700 millones de usuarios activos mensuales.
Tal popularidad plantea la cuestión de la confidencialidad de las comunicaciones. El tema se reavivó en 2021 con la entrada en vigor de las nuevas condiciones de uso de WhatsApp. Suscitando numerosas críticas, obligaban a los usuarios a compartir ciertos datos, como el nombre, las fotos de perfil o los números de teléfono propios y los de sus contactos con las demás entidades del grupo Meta, como Instagram y Messenger.
Ante la multiplicación de demandas, sobre todo en Europa, WhatsApp echó marcha atrás, decidiendo que el rechazo de estas nuevas condiciones de uso no acarrearía ninguna consecuencia para el usuario.
Esta amenaza para la confidencialidad de los datos personales lleva a plantearse el uso de alternativas a WhatsApp, como aplicaciones de mensajería cifrada de extremo a extremo como Signal y Telegram, o la alternativa francesa Olvid.
¡Repasemos estas distintas soluciones!
WhatsApp, la aplicación más popular
Fecha de lanzamiento : enero de 2009
Sede social : Menlo Park, California (Estados Unidos)
WhatsApp debe parte de su éxito al cifrado de extremo a extremo de todas las comunicaciones. La aplicación de Meta lo ofrece desde abril de 2016 con la integración del protocolo criptográfico Signal, desarrollado por Open Whisper Systems y hoy gestionado por la Signal Foundation. En su política de privacidad, WhatsApp explica que todos los mensajes – imágenes, documentos, archivos de audio y vídeo – se cifran para impedir que terceros, incluido WhatsApp, puedan ver estos contenidos.
Un artículo de ProPublica, con fecha de septiembre de 2021, ponía en duda esta situación, señalando que los equipos de moderación tendrían acceso sin cifrar a los mensajes señalados como problemáticos. A primera vista, esto puede parecer justificado por la naturaleza de su trabajo. Sin embargo, los metadatos no estarían cifrados, lo que permitiría conocer la fecha de un intercambio y la identidad de los participantes.
Del mismo modo, las copias de seguridad de los mensajes almacenadas localmente o en una nube como Google Drive o iCloud estuvieron durante mucho tiempo sin cifrar. El anuncio de su cifrado se remonta a septiembre de 2021.
Telegram, la aplicación que viene del frío
Fecha de lanzamiento : agosto de 2013
Sede social : Dubái
Con más de 700 millones de usuarios activos mensuales, Telegram es el principal rival de WhatsApp. Como este último, ha hecho del cifrado de mensajes su carta de presentación.
El origen de sus dos fundadores, Nikolái y Pável Dúrov, explica esta postura. Opuestos al gobierno ruso, los dos hermanos tuvieron que abandonar su país en 2014, un año después de la creación de Telegram, en un viaje sin vuelta atrás. Desde entonces, la aplicación se ha consolidado como una de las principales plataformas de mensajería a escala internacional y cuenta también con una amplia presencia entre los usuarios en España.
Basado en el protocolo MTProto, el cifrado de extremo a extremo no está activado por defecto en Telegram. Según un artículo de elDiario.es, esta protección sólo está disponible en los «chats secretos» entre dos interlocutores y no está disponible para las conversaciones de grupo.
Como explica el editor en su política de privacidad, Telegram puede, con el fin de mejorar la seguridad y prevenir los correos spam, recopilar metadatos como la dirección IP, el tipo de dispositivo utilizado o el historial de cambios de nombre del usuario durante un periodo máximo de conservación de 12 meses.
Desde una actualización de diciembre de 2021, los propietarios de un grupo o de un canal que deseen restringir el contenido únicamente a los miembros pueden bloquear el reenvío de mensajes o la posibilidad de hacer capturas de pantalla.
Signal, la aplicación utilizada por Edward Snowden
Fecha de lanzamiento : julio de 2014
Sede social : Mountain View, California (Estados Unidos)
Desarrollada por Signal Foundation, una organización estadounidense sin ánimo de lucro, Signal cifra de extremo a extremo todas las comunicaciones: mensajes, fotos, vídeos y llamadas. Para ello, se basa en Signal Protocol, el mismo protocolo criptográfico de código abierto (bajo licencia GPL-3.0) que usa WhatsApp para las conversaciones, y ZRTP para las llamadas de voz y vídeo.
Utilizada por el informante Edward Snowden, Signal es considerada la alternativa más segura a WhatsApp. Como se explica en su política de privacidad, el editor gestiona la protección de datos según el principio de «privacidad por defecto». Signal solo recopila el número de teléfono del usuario.
La contrapartida es que, en caso de cambio de smartphone, el usuario no puede recuperar el historial de sus conversaciones.
Olvid, la alternativa francesa
Fecha de lanzamiento : noviembre de 2018
Sede social : París (Estados Unidos)
En su página web, Olvid deja claras sus intenciones. Se trataría de «la aplicación de mensajería instantánea más segura del mundo». Desarrollada, entre otros, por dos doctores franceses en criptografía, la aplicación se distingue de otras soluciones del mercado por su método de autenticación.
Sin número de teléfono, dirección de correo electrónico ni apellido, el servicio no requiere ningún dato personal al registrarse, como se explica en la política de privacidad. Al basarse en varios terceros de confianza, no dispondría de un directorio centralizado.
Certificada por la ANSSI (Agencia Nacional francesa de Seguridad de los Sistemas de Información), Olvid se apoya, según sus especificaciones técnicas, en la función de hash SHA-256, el algoritmo de cifrado AES-256 y el protocolo de autenticación de mensajes HMAC.
Según su página Wikipedia, Olvid está compuesta por una parte cliente publicada en código abierto (licencia AGPLv3) y por una parte servidor bajo licencia propietaria. Los códigos fuente de las aplicaciones Android e iOS se han hecho públicos en GitHub.
Puesto que Olvid se financia mediante sistemas de pago, la seguridad de las llamadas de voz no está incluida en la versión gratuita.
La elección de una aplicación de mensajería plantea la cuestión de la soberanía, un reto clave en la economía digital. Al igual que ocurre con las herramientas de ciberseguridad y los servicios en la nube, frente a los grandes actores estadounidenses, una alternativa europea es bienvenida. Ofreciendo un alto nivel de seguridad y garantías en términos de confidencialidad de los datos personales, Olvid destaca claramente para las empresas interesadas en la protección de documentos con difusión restringida.
Para las empresas cuyas necesidades de protección de datos son menores, existe una amplia gama de aplicaciones de mensajería seguras. Lo ideal es elegir la que mejor se adapte a sus necesidades y a sus usos, tanto internos como externos.